lunes, 21 de marzo de 2011

DOMINGO A LA TARDE: BAGELS

Existen tantas recetas de bagels como formas de comerlos. La base es harina de trigo, levadura, sal y agua. Yo los hice dulce ya que eran para la hora del té.

Ingredientes
1 sobre de levadura en polvo
aceite de oliva
una pizca de sal
50 g de azúcar
500 g de harina
1 huevo batido para pintar los bagels

La masa se hace de forma similar a la masa de la pizza: corona con hueco en el medio, se agrega la levadura y de a poco se va incorporando la harina hasta formar una pasta. Pero la consistencia es bien distinta, ya que queda compacta y pesada. Siempre que amasemos con levadura, tenemos que dejar reposar tapando la masa con un repasador húmedo. Volvemos a amasar un poco más y dividimos la masa en bollos iguales. Con los ingredientes que les conté, me salieron 5 bagels grandes, pero esto dependerá del tamaño que los quieran ustedes.

Ahora la parte divertida: una vez que tenemos las pelotas, agujereamos el centro hasta que se parezcan a un donut. El secreto: para que la corteza queda dura y brillante tenemos que hervirlos por un minuto. Por último los pintamos con el huevo batido y cocinamos en horno por 25 minutos aprox.

Los servimos con queso crema y mermelada casera de quinotos -otro día les cuento esta historia-.


martes, 15 de marzo de 2011

TARTA INTEGRAL TRICOLOR

Hace unos días vinieron a comer unas amigas y el tema fue: comida sana.
Me acordé que había comprado harina integral que todavía no me animaba a usar, asique pensé que era ideal preparar una tarta integral tricolor... y así fue.
Me atrasé haciendo las compras por lo que terminé cocinando y charlando con las chicas, todo al mismo tiempo.
La receta de la masa integral la tomé prestada del libro de Juliana Lopez May… era mi primera vez, asique mejor no experimentar.


Y ahora lo tricolor:
- CALABAZA: Primero cortar la calabaza y ponerla a hervir ya que es lo que más tarda. Luego haremos el puré. Es importante escurrir bien el puré de calabaza para que no nos quede aguachenta la tarta.
- RICOTA: mezclar la ricota con 1 huevo, provolone rayado, un poco de nuez moscada, sal y pimienta.
- ESPINACA: saltear una cebolla colorada cortada bien chiquita. Agregar la espinaca previamente descongelada (la espinaca congelada para este tipo de preparaciones es ideal!). Salpimentar a gusto.

En un molde para tarta colocamos la masa y la pre-cocinamos. Una vez que tenemos los 3 ingredientes listos, los colocamos en la masa. Primero la espinaca, luego la ricota y por último la calabaza. Y el toque final –que tenemos que hacerlo cuando la tarta esté casi lista- es colocar queso port salut por encima y gratinar!.

Para acompañar preparé jugo de naranja exprimido –esto si con ayuda de las chicas-. Como éramos 3, hicimos 2 kilos de naranjas.

A las chicas les encantó… y eso sin duda fue lo mejor!

domingo, 13 de marzo de 2011

EL FRIO POLAR TRAJO PASTA CASERA

Cuando tenía 17 años decidí que quería tener para toda la vida la pasta linda. Por eso caminando el corso Buenos Aires en Milano, no sólo la encontré sino que la conseguí con motor incluido, es decir que mientras todas las cocineras y cocineros de Argentina se esforzaban todos los domingos para hacer su pasta con la manivela yo ya me estaba riendo de ellos.




No sé que tienen los ravioles pero hacen que tengas que buscar y buscar, no son solamente la masa puesta al servicio de una pasta... tienen que tener personalidad, espíritu propio. Todas las veces que intenté hacer un raviol busqué por el lado de la verdura, porque para mi el raviol representa el espíritu de lo fresco, lo suave e intenso. Censura de por medio en este relato, les sigo contando. Sil estuvo avocada a la masa, sus 3 huevos, sus 3 tazas de harina, su toque de aceite y la sal necesaria, la pusieron a descifrar el difícil momento en el cual se debe terminar de incorporar los bordes al corazón de la corona. Se aconseja dejar reposar la masa en la heladera. Por mi lado me dediqué a saltear la cebolla y la espinaca, procesarlas con un toque de aceite de oliva e incorporarlas a la temperatura ambiente de una ricota García. Para darle personalidad al relleno, sumamos abundante provolone rayado, sal y pimienta negra.

El resto es fácil, se corta la masa, se afina y al llenarla con su espíritu, se le dá forma y se la corta.
No queremos ahondar en la salsa, cualquiera queda bien, siempre y cuando deje expresar el intenso sabor de los ravioles.





Les dejamos un auto retrato CON-TUN-DEN-TE.




miércoles, 9 de marzo de 2011

LLEGAMOS Y... QUÉ COMEMOS?

El martes llegamos a casa cerca de las 20.00hs, por suerte hicimos rápido. Mariano estaba cansado de manejar y yo con mucha fiaca como para cocinar… de pronto me cayó encima la realidad de que al otro día teníamos que ir a trabajar…
Entonces, qué comemos? Fajitas, pero no las típicas fajitas mexicanas. Lo bueno de las fajitas, es que podes desplegar tu creatividad y llenarlas con lo que quieras (o lo que tengas)! Si estás con muchas pilas podés hacer la masa caserita, sino aprovechá las tortillas que se venden hechas –estás fueron las que usamos-.

De qué las hicimos?
- Bondiola: la desgrasamos y cortamos en cubos chiquitos/medianos. Y la salteamos en la sartén
- Arroz blanco, simple y rico
- Queso Crema: para untar la base de la tortilla
- Mostaza: pareja perfecta de la bondiola
- Rúcula fresca
- Huevo salteado en la sartén con sal y pimienta
- Ajíes rojos picantes que trajo Mariano de Perú

El resultado? Una combinación perfecta entre lo increíble de la bondiola, lo fresco del arroz y la rúcula y lo picante de los ajíes rojos.

BICHOS RECOMENDADOS POR LA EXPERTA




La experta en bichos de mar es Silvita, el lugar Pinamar y la receta un risotto de todo lo que nos gusta. Empecemos por lo seguro langostinos, medían 15 cm estaban frescos y entonces no lo dudamos. Después un popurrí de almejas chilenas porque venían más limpias, mejillones sin su cáscara y vieiras lamentablemente congeladas pero con su sabor característico que obvio lo conoce la sommeliers de bichos Silvita.





Entonces despuésde dorar una cebolla con un morrón picado, dorar los granos de arroz con aceite de oliva y sellar todo con un Sauvignon Blanc, fuimos agregando los bichitos y luego de a poco el agua que a decir verdad me hubiese gustado hacer un caldo con la cabeza de los langostinos o con alguna cabeza de cualquier otro mártir de la pescadería. Era too much.


El resultado lo pueden ver en la foto el sabor solo quedará en nuestros sentidos.




No puedo creer que me olvidaba dentro del gran conocimiento que tiene Sil, su atrevimiento. No se me ocurre otra palabra si alguien te dice que le gustan los cachetes de un pescado, en especial si afirma que se trata del abadejo. No les tenía fé en absoluto, resultaron tener una textura sólida y al mismo tiempo suave y tierna, los doramos con manteca, vino blanco y pimienta. Definitivamente los voy a repetir!




domingo, 6 de marzo de 2011

SILVITA SE SUMA

A partir de hoy me sumo al blog como escritora titular!!
No es un blog de pareja, sino una pareja cocinando juntos.. que tienen ganas de compartir sus recetas y sus experiencias culinarias.
A veces escribiremos juntos y otras veces por separado, según quien tenga puesto el delantal de cocina.

martes, 3 de agosto de 2010

GRACIAS NEGRO!



La gente que nos rodea nos inspira y motiva. Por esa gente vuelvo a escribir y compartir.



Siempre escuché historias del pollo al disco pero nunca lo dimensioné, lo vi hacer, ni creo haberlo comido. Pero hace un par de semanas la encontré a la genia de Dolli en el Gourmet haciendo uno de estos. Porqué no? Animarse está bien.



Todo estaba dado; el clima: 15 grados y sol; el lugar: Salto R.O.U. pleno campo; mi gente: amigos y Silvita; materia prima: pollo de campo y huerta; todo perfecto. Ah me olvidaba, el día anterior a un caballo se le ocurrió tirarme al piso, las termas me aflojaron todo el cuerpo con sus 40° grados y las ganas de dedicarle tiempo a la cocina el domingo me sobraban. Todo seguía siendo perfecto.


Por eso con leña de eucalipto, brasas del hogar y un noble disco de hierro levanté un fuego que permitió primero dorar las cebollas (cortadas en 1/4) con un pan de manteca y un poco de aceite de maíz; del lado de la grasa del pollo todo empezó a crujir. No me dejaron agregar cabezas de ajo, hubiesen quedado perfectas. Al rato de hacer sufrir al pollo, vino blanco sería ideal pero había champagne y no quedó nada mal.

Creo que le gustó a todos, pero a mi me gustó mucho más hacerlo, por todo esto gracias Negro!